martes, agosto 04, 2015

Cielo

En un rincón
vive un cielo gris
y por más que intento
no deja de ser gris

Lo invito a jugar
conmigo, con todos
pero cosido al firmamento
no se nos quiere acercar

Tiene miedo, pánico celestial
babéandose encima
llora,
y llora,
casi como cualquier animal



Beso de adrenalina

Estoy yendo a matar
Y el suelo que camino
Nunca estuvo más sereno, pausado
Toda la melancolía que gravita
Me cae al lado, tiesa
Porque estoy yendo a matar
Las luces como simples chispas opacas
Sirvientas pobres de la mirada de algun hombre
No pueden ver absolutamente nada,
Son colores oxidados por la humedad
Que corroe, que es agua que infecta
Todo lo que no esta vivo
Pero yo estoy yendo a matar,
No una montaña, no un sonido,
No una idea, un suspiro,
O un silencio, o un acertijo.
Te estoy yendo a matar.
Fijo el horizonte en una esfera
A la espera
un beso de adrenalina
Profundo, húmedo
Que te revuelva las entrañas
Con un golpe seco
Me gusta eso
tener tu enunciación
Un poema cargado
de destinos ocultos
Tomarte cálida
entre mis brazos,
Nuestros brazos
Como un perfume, tu aliento
Que mis manos penetran
Y sostengo tu póstuma mueca
Latiendo entre mis manos
Se derrama en tus ojos
Cada silencio en vida
Cada culpa amarga
Mientras ves el cielo,
Igual de fotogénico,
Igual que siempre
Porque no sabés que
Te acabo de matar.
Y me transformo en potencia
En facultades divinas
Estoy al lado de todos
de tu silencio, de tu mueca,
de tus brazos sueltos,
si ahora los habito
si ahora los quiero,
¿Por qué será

que ya no los siento?

miércoles, junio 10, 2015

Los días

Por un lado, los días
en los que se bosteza
se guardan las manos en los bolsillos
algún idiota se insulta con otro idiota
las cosas permanecen en un movimiento
en un movimiento mentiroso
y a los niños se compra caramelos
y alguien que no se sonríe
y son varios

Quizá también los que se cruzan de calle
con el tiempo colgando de la mente
y de la muñeca
El sol sale un poco más, ¿cómo medirlo?
amarras de locura, un astro que late
¿quién lo escucha?

Es un sueño de perros
prohibido asomarse al cielo
prohibido habitar otro cuerpo
prohibido, de esos días
en que hombres, extraños y mujeres
se cubren sus cabezas con sombreros
con misiones providenciales
del polvo a la nada,
no existe reflejo para la mirada.

Del otro lado, los días
en los que amamos, sanamos, confiamos,
encontramos, besamos, perdemos
(sí, perdemos)
luchamos, cantamos, callamos (para oír),
fumamos, sufrimos
profesamos, miramos,
nos miramos,

y también esos en los que morimos
pero de muertes tan nuestras
que a la vida
no da sentirle envidia
yacemos en la arena,
bañados en el agua del mar.

lunes, mayo 11, 2015

Parques

Se había cansado el espanto
de toser en cuatro tiempos
Los hijos del kerosén y la saliva
descansaban tiesos entre almohadas
apagados, los días,
miraban un cielo fugaz
Errando, perdido en una fábula
cogía el verdadero amor
con tanta afasia
de adornada fantasía
y los cortes que ya no dolían
y las venas que no viajaban más
y los últimos sonidos
se olvidaban el cantar

Mas

Con las luces de la primera noche
los pasos empiezan a acelerar
la fruta de un cuento limpio
permanente, quieto, natural
junto a unos criterios perdidos
que ponen en perspectiva ya
prácticamente nada, ya
escupen letras
y se vuelven a mezclar

Un parque nuestro se configura
redondo sobre esta hoja en blanco
De pisadas tercas, hombres y mujeres
empiezan a asomar
Una jungla tan austera, inútil
que los espera con navajas de cristal

Con una sonrisa abierta
entre tanto fingir, deambulan
presas del sudor y del espanto
Habitan otro tiempo
grillos verdes, sombras
estiran sus brazos
siempre para abrazar
manos que se tocan, que sienten,
adalides de la dicha repentina
y servidores de un futuro por crear.

Se ve fuera del parque
la residencia secuencial
La velocidad es el misterio
es el eco, que los llama
es la madre veneno, la ansiedad

Seguirán los circulares,
Una vuelta,
otra,
y otra más.
Seguirá a plena vida
escondido ese refugio
Seguirá siendo de barro
El camino de verdad

jueves, marzo 05, 2015

Silvestre paciencia

Te pienso infinita y absurda
Te pienso lejos
Te pienso entre las muelas
Entre cuando tengas un momento
de silvestre paciencia
como pobre que espera
una mirada ajena

Te pienso sola, en figuras selectas
Evidente táctica
Abrupto avatar de la consciencia
Te pienso desconocida, perdida en la marea

Un día
de bruma espesa, 
-satírico como muchos otros-,
te vi hermosa e idéntica
con pavorosa plenitud
de viento nuevo,
mirada inquieta

Sabías el nombre de cada estrella
pedacitos de alfombras
eran cuevas donde esa voz,
de vivo cuento,
mantenía en cada palabra
el amor y el misterio.

Te pienso hermosa, y me molesta
porque cada día que te pienso
borro tus ojos, tus muecas,
escupo ese aliento
odio tu cuerpo, tu desnudez
reinvento tu sexo
Carroño tu piel
tu carne
y mato tu vientre
con hediondo veneno.

Te pienso ¿libre?
eso me queda

Te pienso
eso me queda.

sábado, enero 31, 2015

Almohadas de plumas

Somos hijos idiotas del misterio
a pura sangre rancia
miseria vestida y desvestida
junto al imperio de la palabra
Ese maldito verbo conjugado
sobre una almohada de plumas
sobre un cuerpo desnudo
y la lluvia más perfecta
donde el poeta indeciso
suspira el eterno suspiro
el que nos invita a tocar
Macizos
Diestros
Oscuros
Sabe el silencio que no consuela
Pajaros que aletean infintos círculos
y un par de ojos que invitan a jugar
pero si la vida es agua
Somos estatuas de sal,
esperando la rompiente
un gesto sorpresa que nos sostenga
y nos empuje
que nos mate de verdad.


sábado, junio 21, 2014

Borrae

Te avisé
Bajo la autopista
Bajo el sueño profundo
Hacen gárgaras idiotas
Eternas
Los hermanos bovinos

Guerras de nieve y jinetes
Cansados de renacer
Se refugian en el bosque amarillo

miércoles, junio 11, 2014

Sirenas

¿Dónde es que las sirenas se apagan,
que las tibiezas del medio, de la mente
olvidan las palabras, y el mediodía
pierde el miedo al mar?

¿Dónde existe aquel instante
en que la hipocresía
se muerde el labio
se deja las canas
se rompe en cristal?

¿Dónde la simiente negra
pierde el valor
y el alma entera
se sulfata de luz
de calor animal?

¿Dónde el silencio
se mata a palazos
y en el grito oblicuo
espeso, profundo, eterno
revienta en canciones
de rojo candeal?

¿Dónde se terminan los recuerdos
que nos atan a la misera ceniza
a la quietud sepulcral?

¿Cuando termina el tiempo
y empieza algún lugar?

miércoles, mayo 07, 2014

Faunas

Había una bestia furiosa entre tantas otras
y todos los viernes, lunes y domingos
te aclamaba a vos, Marcel,
quería comer

No se acercaban ni el tero ni el escorpión
a ese bosque hermético de palabras y tactos
con mentes troqueladas,
faunas asesinas
gargantas elípticas,
silencios de saliva

Sabíamos que te invitaba a sortear la mediocridad
y la promesa de lo infecundo
Sabíamos que con guante en la mano,
no ibas a aguantar

Tené cuidado Marcel,
Temé por tus días
Siempre te decíamos,
diezmados de tanto hablar

Te encontrábamos en cada esquina
pero estabas como ebrio de empezar
mientras,
la voracidad implacable de consumo, hierro
y ningún final
miraba inexpugnable
la síntesis de tu soñar.

martes, abril 22, 2014

En tu nombre de mujer

Impreciso de silencios, corto como el tuétano
contempla tu nombre de mujer su propio espectro
El falso sol que un día nos impusieron
ya no te recorta esos hoscos espejos perversos
y las sombras sobre tu espalda se han perdido
entre tus sueños blancos por excesos ajenos

Habías ejercido pocas cosas y ese misterio de voluntades
se te iba tornando compacto, predecible carcelero
Asperos tejidos quemados por la mirada y el viento
-un viento que te encontraba desnudo en desnudo lamento-
te escudriñaban como un faro oculto en cada noche

Tormentas en combustión con el puño cerrado
banderas de ternura que, a otros, habías enseñado
no fueron suficiente cuerpo para un mundo
tieso por dentro

La risa del color infinito, tu fuego ¿prometeico?
se dio otra vez forma, y se congujó a sí mismo.
Fue un escándalo de infiernos sinceros
tosía arenas asimétricas la botella del miedo
                                                    [Pero
Tu voz no podía hablar desde el reflejo
aunque nos vivías diciendo.
                                                   [Creo que
nunca me importó, pido perdón,
me arrepiento a destiempo.
                                                   [Ahora,

Sólo siento que te mataban por dentro,
mientras contemplabas tu nombre de mujer,
sólo siento que también vos te morías
mientras contemplabas tu nombre de mujer,
sólo siento que ya no estás muerta

mientras contemplemos tu nombre de mujer.

sábado, abril 05, 2014

Ritmo impaciente

Siempre que exista
solo será un instante
donde lo valiente,
lo inmenso y lo eterno
sacudan el verso propio
la mordedura de los tiernos
verdaderos como la indecisión

Donde no viva el silencio,
donde no nazca la creación
y ella sea tan extensa, infinita
que los ecos del abismo
los que paralizan las manos
y nos dan de a poco, pedazos
revienten en temblor

vientos austeros fugaces
momias de perdigón
figuras de vuelos  rapaces
amigos sin corazón

Como si el ritmo de los diarios
corriera con semejante razón
los carneros mueren tranquilos
cuando alguien nombra cierto Dios

Y los hijos inhibidos
de todo lo que tronó
terminaron mudos y tiesos,
gritaban como el fuego mismo
de aquello que gimió
la cercanía insurrecta
de la noche junto al sol.

jueves, abril 03, 2014

Viajeros

Puro viento y puro polvo
forman los senderos
por donde andan, lento
azules bueyes de algún sueño

Pisando fuerte en seco
un largo invierno
les amaina las hojas
les olvida los días

Acurrucados del temor
se pierden sonámbulos
en lo oscuro del cielo
ceban mate de lo ajeno

Sin señales y sin humo
son cazados uno a uno
devorados por el hambre
por el hombre, el recuerdo

Los rubores se retiran
tras pieles duras y erizas
invasiones de mosquitos
no perdonan ni a la vista

No devuelve ya la tierra
esa mística sonrisa
que antes convidaba a seguir
con amor pero con prisa

Pesan ya los mismos pasos
que se fueron caminando
somos bueyes no caballos
seguiremos pues marchando

martes, enero 21, 2014

Pacificar.

Tras el asma de los pájaros
Tras la lluvia de pescadores y viajeros
Tras el dolor de haber descubierto todo
Tras haberlo perdido en el intento
Tras la espera de alacranes
Tras el silencio de las marea

Rompe el huevo la serpiente
y remonta vuelo como gaviota
chocando contra un sueño incandescente
Miran atentos los ojos secretos
donde la tierra amarilla
surca todas las pieles

Fuego que moja y seca
mientras nuestros muertos
siembran lo que es de otros
De lejos se oye una señal
ecos de ratas peladas
en cada una de las montañas

No hay más asfalto que la arena
la noche baja desde la selva
Un invierno de lunas llenas 
Santa Cecilia reza morena
"On peux vivre d'amour
et d'eau fraîche"

sábado, septiembre 21, 2013

De mirarnos al espejo

Escombros en la vigilia
Coplas naufragadas
rios de estruendo 
Un primer destino
Entre la pena y la compasión
Sonaba tanto a basura
A un simple olvido
No quedaba nada en el alma
En el alma de todos los sueños

El fulgor se convertía
En el ineludible espanto
Y la piedra yacía intacta
Blanca como la arena
Y las manos colgaban, tersas
Pero la humedad las empañaba
Con ese olor rojo a muerte fresca

domingo, mayo 19, 2013

Glosolalia



Pocas cosas pueden decirse sobre la muerte, más que esperamos que cuando llegue lo haga rápido y con la dignidad necesaria para transitar lo intransitable. No hay nada peor en la muerte que la soledad. 

Y no hay nada peor en la soledad que el silencio.

El silencio es aquello que nos lleva, pausada y serenamente, hacia la locura, como si lo único que pudiera salvarnos es la misma aventura contra la que luchamos toda la vida.  Los golpes de fe contra los que alzamos la mismísima condición humana, tienden a gotear flaquezas en tanto y en cuanto lo verdaderamente imprescindible nos coloca, desnudos, frente a lo que siempre fuimos: acción, dinamismo extremo. 

Cada pulsión, cada tirón de sangre que chorrea por dentro, sin darnos cuenta, sin ser conscientes las más de las veces, de que los pequeños triunfos no sirven más que para el regocijo insípido de una fiebre que nunca va a acabar. Es el fuego lo que respiramos dentro, la tremenda satisfacción de estar vivos, lo que nos quema y nos hace cenizas.

Y de ahí, el viento. La soledad y el viento, el silencio, la muerte: grandilocuencia poética para no nombrar nada.

martes, marzo 05, 2013

La monstruosa ambigüedad



Las polillas entretejían
en un sueño sin pintar
un punto en el cielo
infinito, inaugural

Es implacablemente absurda
y relicha infatigable
(infatigablemente)
la monstruosa ambigüedad

Donde hay silencio ahora hay
barro y sal y ardor y azafrán
Con manos que no miran
ni cuentan para atrás

Se alzan las chimeneas,
se detiene el temporal
Indiviso se fue lejos
mientras muere el carnaval

Infinito es el cielo
quiero verlo un poco más
Infinito es el cielo
mas nunca el punto
Final

lunes, julio 16, 2012

La vieja caminaba.

Recordaba la vieja que reía
giraba de tanto en tanto
para mirar hacia atrás
Harapos, férulas rapaces
Felices la rémora y el puercoespín
Goteaban implacables
por el frondoso juego del faenal
Quién diría que los cantos
los vientos, la vida, los días
la verían alguna vez llorar
si en la infancia somos todos bellos
el sol había entonces dejado de respirar
¡y si tan hondo es el recuerdo
que aquellos rasgos ajenos
con que el espejo miraba
con que atacaba la almohada
vestían ahora antifaces...!
las monedas se caían entre unos dedos
que se aferraban al baston para andar
Lento por el subterráneo
de un amarillo rípido, impersonal
encadenadas las pestañas
ciegas para no observar
La vieja andaba,
hacía un ruido al caminar.

martes, mayo 17, 2011

Remache.

Habiendo efectuado, conforme al calendario, ese tiempo glorioso de penas y vientos, se derrama en la alfombra de este teatro, nuevamente, un cantaro incierto.
Ordenóse así cada diez metros, en eterno apilamiento, una pluma cerrada y un verbo correcto. Y ahí, impaciente y en el justo medio, se apareció el tipo del traje que vino, dejó -y hasta casi se lleva- un sobre, un sobre abierto: "Quien entre en impaciencia y se atreva a narrar, no será nunca parte de la verdad".
Les decimos entonces que se refugien, a lo dioses del habla, porque no hay tripa cortada, decían las viejas, que por bien no venga; ni molleja asada que sepa mejor, agrega el atizador.
Que se rajen los audaces, perros mentirosos, porque acá no hay metro, ni morbo ni esa pura razón.
Pero sobre todo, que se sacundan los días, que ya a empezado, y sólo rimo con tranvía, aunque llore en prosa la poesía.

martes, febrero 09, 2010

Potencia.

Juro que aún creo en el amor,
en los tiempos sin dolor,
en el rocío, en las vísperas,
en el cambio con y sin razón.

Marco el tiempo sin distancia
camino bueno, calidos fuegos
refugios brotados de silenco
más un barco de caparazón.

Yo que fui soñador
que tejí fiebres y poemas
lunes sin miércoles
tardecitas sin reloj

Que contemplé caídas
de vidas en picada
y a la inversa, viudas
con flores regaladas

Me entretengo saltando,
donde el agua se mezcla
enterrando las pisadas
y se sacude al sol mi voz

jueves, febrero 04, 2010

Tierra de perros

Tengo una tierra,
un pedazo escondido
puramente secuencial

¡Ladren perros del hombre
que no conocen el clima
ni al cielo incandescente!
no suelten el molar,
que ya la gente se va

Las rocas no sueñan
aprietan las montañas
y con su telar
grises hileras remontan
entre carne muerta y sal

Pero un pueblo había,
escondido,
puramente secuencial

Y un día y una noche
el viento y el perro
vomitaron su vientre

ya nadie lo vio más