sábado, septiembre 21, 2013

De mirarnos al espejo

Escombros en la vigilia
Coplas naufragadas
rios de estruendo 
Un primer destino
Entre la pena y la compasión
Sonaba tanto a basura
A un simple olvido
No quedaba nada en el alma
En el alma de todos los sueños

El fulgor se convertía
En el ineludible espanto
Y la piedra yacía intacta
Blanca como la arena
Y las manos colgaban, tersas
Pero la humedad las empañaba
Con ese olor rojo a muerte fresca

domingo, mayo 19, 2013

Glosolalia



Pocas cosas pueden decirse sobre la muerte, más que esperamos que cuando llegue lo haga rápido y con la dignidad necesaria para transitar lo intransitable. No hay nada peor en la muerte que la soledad. 

Y no hay nada peor en la soledad que el silencio.

El silencio es aquello que nos lleva, pausada y serenamente, hacia la locura, como si lo único que pudiera salvarnos es la misma aventura contra la que luchamos toda la vida.  Los golpes de fe contra los que alzamos la mismísima condición humana, tienden a gotear flaquezas en tanto y en cuanto lo verdaderamente imprescindible nos coloca, desnudos, frente a lo que siempre fuimos: acción, dinamismo extremo. 

Cada pulsión, cada tirón de sangre que chorrea por dentro, sin darnos cuenta, sin ser conscientes las más de las veces, de que los pequeños triunfos no sirven más que para el regocijo insípido de una fiebre que nunca va a acabar. Es el fuego lo que respiramos dentro, la tremenda satisfacción de estar vivos, lo que nos quema y nos hace cenizas.

Y de ahí, el viento. La soledad y el viento, el silencio, la muerte: grandilocuencia poética para no nombrar nada.

martes, marzo 05, 2013

La monstruosa ambigüedad



Las polillas entretejían
en un sueño sin pintar
un punto en el cielo
infinito, inaugural

Es implacablemente absurda
y relicha infatigable
(infatigablemente)
la monstruosa ambigüedad

Donde hay silencio ahora hay
barro y sal y ardor y azafrán
Con manos que no miran
ni cuentan para atrás

Se alzan las chimeneas,
se detiene el temporal
Indiviso se fue lejos
mientras muere el carnaval

Infinito es el cielo
quiero verlo un poco más
Infinito es el cielo
mas nunca el punto
Final

lunes, julio 16, 2012

La vieja caminaba.

Recordaba la vieja que reía
giraba de tanto en tanto
para mirar hacia atrás
Harapos, férulas rapaces
Felices la rémora y el puercoespín
Goteaban implacables
por el frondoso juego del faenal
Quién diría que los cantos
los vientos, la vida, los días
la verían alguna vez llorar
si en la infancia somos todos bellos
el sol había entonces dejado de respirar
¡y si tan hondo es el recuerdo
que aquellos rasgos ajenos
con que el espejo miraba
con que atacaba la almohada
vestían ahora antifaces...!
las monedas se caían entre unos dedos
que se aferraban al baston para andar
Lento por el subterráneo
de un amarillo rípido, impersonal
encadenadas las pestañas
ciegas para no observar
La vieja andaba,
hacía un ruido al caminar.

martes, mayo 17, 2011

Remache.

Habiendo efectuado, conforme al calendario, ese tiempo glorioso de penas y vientos, se derrama en la alfombra de este teatro, nuevamente, un cantaro incierto.
Ordenóse así cada diez metros, en eterno apilamiento, una pluma cerrada y un verbo correcto. Y ahí, impaciente y en el justo medio, se apareció el tipo del traje que vino, dejó -y hasta casi se lleva- un sobre, un sobre abierto: "Quien entre en impaciencia y se atreva a narrar, no será nunca parte de la verdad".
Les decimos entonces que se refugien, a lo dioses del habla, porque no hay tripa cortada, decían las viejas, que por bien no venga; ni molleja asada que sepa mejor, agrega el atizador.
Que se rajen los audaces, perros mentirosos, porque acá no hay metro, ni morbo ni esa pura razón.
Pero sobre todo, que se sacundan los días, que ya a empezado, y sólo rimo con tranvía, aunque llore en prosa la poesía.

martes, febrero 09, 2010

Potencia.

Juro que aún creo en el amor,
en los tiempos sin dolor,
en el rocío, en las vísperas,
en el cambio con y sin razón.

Marco el tiempo sin distancia
camino bueno, calidos fuegos
refugios brotados de silenco
más un barco de caparazón.

Yo que fui soñador
que tejí fiebres y poemas
lunes sin miércoles
tardecitas sin reloj

Que contemplé caídas
de vidas en picada
y a la inversa, viudas
con flores regaladas

Me entretengo saltando,
donde el agua se mezcla
enterrando las pisadas
y se sacude al sol mi voz

jueves, febrero 04, 2010

Tierra de perros

Tengo una tierra,
un pedazo escondido
puramente secuencial

¡Ladren perros del hombre
que no conocen el clima
ni al cielo incandescente!
no suelten el molar,
que ya la gente se va

Las rocas no sueñan
aprietan las montañas
y con su telar
grises hileras remontan
entre carne muerta y sal

Pero un pueblo había,
escondido,
puramente secuencial

Y un día y una noche
el viento y el perro
vomitaron su vientre

ya nadie lo vio más

viernes, agosto 21, 2009

Ardor eterno.

Un tipo me dijo una vez
que tal eso de prender
la ciudad que ahora ves
rociarla en sangre y fuego
y sumergirse en lo profundo

Ese polvo remolón
promete tapar todo
ya las caras se confunden
el eco corre y se choca
con la nada (la nada)

Un arma escupe
y yo soy llamarada
soy un ardor eterno
que contempla a lo lejos
el sinsentido
en el vientre del agua,

Era mi viejo que no paría
el dolor de la constancia
con su tinta de carretera
marcaba pasantías
al borde de la nada (nada)

Y yo, parado en la insistencia,
con un prontuario de lucha
con una pluma apagada
buscaba la puerta abierta
para seguir su larga marcha.

lunes, febrero 16, 2009

Requiem epistolar.

Había muerto un autor
y en su lugar quedé yo,
que ya no era yo mismo
era un tintero de rincón

Había muerto pensando
que entre el odio y el amor
se juegan un par de pesos
un silencio, una oración.

Había muerto borracho
o contando un cuento
que es parecido o similar
corrijanme un punto final

Había muerto acompañado
o eso al menos él pensó
pues nunca estuve a su lado
y hasta en verso fui impostor

Pero que mi cobardía
esa que me hizo viudo
y valiente en el amor
no lo engañe, no señor

Porque quizás ando escondido
y en realidad, al fin de cuentas
aquel sepelio fue una estafa
y en verdad ese muerto era yo.

domingo, febrero 15, 2009

(Tarde gris, costanera norte, ruidos de autos pasando a sombría velocidad. Aparte de eso, un silencio infinito, sólo osado a violar por el viento que acuna las olas. Un hombre, de espaldas, encapuchado, apoyado en en la baranda. Suena la radio atrás, un pescador más preocupado por el resultado del partido que por el hambre, Boca pierde dos a cero con los leprosos)

miércoles, febrero 04, 2009

Ese juego.

Estaba una,
el otro
y ese juego de los dos.

Mil delfines blancos
se escapaban, un ondeo tornasol
Sentada en el fondo la arritmia
y el pulso incierto del ahorcado
la danza, el deseo, la vendimia

Estaba él,
la otra,
y ese fuego de los dos

que entre sinceras bocanadas
revencaban al tiempo
se aferraban del techo
y olvidaban el gris adiós
los olores, el sexo, el alcohol

estaban dos
la eternidad recortada
y una bala en el cañón.

miércoles, enero 14, 2009

Goteando.

En vigilia espera
el santo su limosna
rocas que se hacen arena
pura
horizontes miopes

el gallo ronca con motor a destiempo
y la víspera ya llora el fín de sus días
la mentira

un mago esconde una sota en la mirada
las palabras son ceros
los cigarrillos,
eternos

se regeneran los pasos en eco a la nada
(a la nada)
una coda viviendo en lo más profundo
poblado, el estómago serpentino

tic tac
gota a gota
tic tac
gota a gota

Sangre.

lunes, diciembre 29, 2008

Sólo para locos.

La muerte ronda,

dientes y palabras.

Intento...


hacerte una fotografía

una impresión perfecta,

no perderme en cobardía


Trotaban pero chocaban

muchos amaneceres en un ojal...

y estaban los sueños

esos que vuelan verdes, rojos y buenos

¿y la canela en la sangre venidera?


No, un espejo me devuelve

el llanto derramado


ya lo sé

el espectáculo de tu vida.


Es el espectáculo de tu vida.


Y no sabés quién carajo

va a contar el final.

martes, diciembre 09, 2008

Anónima

Había un espejo.
cien mil figuras
cien mil estrellas
todas acomodadas
un cielo superpoblado

Ah, y la luna en el medio
a codazos, sentada.
Y la tierra
y el mar,
y la furiosa mirada
y el hervor de los asfaltos
y el ritmo imparable

oscilando
el péndulo bajo el horizonte,
el entenado sobre el ratón

y dentro, la soledad.

Pero estaba vacío
en realidad.

jueves, noviembre 13, 2008

Una buena cosecha.

Quiero un redondo centavo
un futuro sin desenredar
un pecado que no conozca jaula
un disparo por cada señal.

Quiero rojo un buen vino
un par de luces nubladas
dieciséis gotas de agua
más una lágrima al pasar

Quiero una terca guitarra
una voz que no conozca excusas
unos ojos que devuelvan miradas
no darle a la vida la espalda

Quiero una muerte desenterrada
uno de esos amores que matan
quiero esos viejos amigos
que beben hasta la madrugada

Quiero soñar entre estaciones
y disparar sin vacilar
cancionero en el silencio
quiero ser hijo del intentar.

martes, noviembre 11, 2008

Repiqueteo vacío.

Repiquete de sueños, silencios inquietos
pasas de uva y camellos
que revientan
se empujan los ciegos
vuelan,
vuelan,
.
vuelan...

y ese pibe que se ríe
que se masturba en los duelos
busca un sonido, rayo a tierra
entre colores y espejos

Buscate un cuerpo
un vaso de leche
no te recibas de cimiento
la compañía es hambre eterna.

Ya inventan palabras
los sabio por caramelos
babosos,
como tus pensamientos

un libro negro que se escribe
con la sangre y el viento
sin nada, sin ecos
un mascarón choca contra
el suicidio y el miedo.

Nadie queda
vuelan, vuelan
entre colores y espejos.

lunes, julio 28, 2008

Temblor.

Quería una esperanza
y alguien se confundió
tengo, tuve o ligué
(no me acuerdo bien)
de la nuez el cascarón
de la piel solo el sabor
del camino simplemente un bastón

Y que mejor me conforme,
chistaron los profesionales
los daltónicos y los Tornes
desde el fondo de su bar.

Tantos fuegos tantos
que reman ahora en seco
inmóviles como trompos
¡tanto mundo tonto
y tanto hijo del dolor!

Pregunté por ahí
si había algo que tomar
y me dijeron
entre risas y llantos:

El corazón no, hay
el aguanieve de las pesadillas
el perfecto orden de las sillas
las zancadas del tiempo
las cerezas de las cenizas

Y yo que quise siemre
de las pieles
......................................(de los dioses y de la mentira)
el temblor,

de las balanzas,
la inclinación

del llanto de los niños,
revolución.

encontré en una noche
la palomita en fricción
me choqué con un verso
de color sereno y fulgor
imaginé un poema
rompí el macabro reloj
Matemos ahora,
a fusil y sangre buena
todo gualicho y rencor.

domingo, julio 13, 2008

La Gárgola

La gárgola esclava
en algún punto
de este extraño universo pensaba
sobre su desdichado destino.
No era la impaciencia o la fealdad
lo que claramente la preocupaba,
no era la simple pobreza y austeridad
con la que habitaba
tan escondida a la vista de todo mundo
lo que la aquejaba;
era la eterna soledad
la quietud sepulcral,
que en su mirada
un reflejo entretejía
con la esperanza fija
en el horizonte,
imaginaba remontar al cielo
y a las estrellas
sobre el monte.
Lejos.

viernes, junio 27, 2008

Me eché a dormir.
Volveré
de las tumbas,
de los laureles,
del desdén,
del infame gusto
de sentirme afuera.
Volveré,
al altar de los altares.
Solo dejenme
cinco minutos más.

martes, abril 29, 2008

Palmas.

Quién puede decir que las palabras
no terminan en la nada
que en estos tiempos de ira
las mariposas no son más que mariposas
y los sueños no estan hechos de cristal

Cuánto se puede callar a los silencios
y a todas esas horas que se hicieron roca
esperando a los días justos
grafías en telaraña atadas
a la ira, a la sangre, a la cal.

Las palmas se chocan y gritan
se oyen
con la agonía de la prisa,
se oyen
falso dolor de lo eterno,

Y yo que nunca supe oir,
todavía, aún hoy escucho,
hirviendo dioses,
gimiendo en coro,
velando junto al tintero.